El monasterio de San Pedro de Cardeña es una abadía trapense situada en Castrillo del Val, a 10 km del centro de Burgos. La iglesia actual es básicamente gótica tras haber desaparecido gran parte de las edificaciones prerrománicas y románicas.
El caso es que el primer documento fidedigno se sitúa el 24 de septiembre del año 902, en el que se refleja la donación realizada al cenobio por el conde de Lantarón y de Cerezo, Gonzalo Téllez y su esposa Lambra. Aunque se sabe que 3 años antes, en el 899, fue restaurado por el rey Alfonso III el Magno
El monasterio fue destruido por las tropas de Abderramán III dando lugar a los acontecimientos que llevaron al martirio a 200 de sus monjes en tiempos del abad Sancho, canonizados en 1603.
(Página oficial del Monasterio)
Del monasterio románico, saqueado en el 953 por el ejército de Abderramán III, aún queda la vieja torre del siglo X-XI y su claustro románico, del siglo XII.
En 1931 fue declarado Bien de Interés Cultural
El Monasterio de San Pedro de Cardeña es conocido por su carácter cidiano. En toda su historia y leyenda hacen referencia a Da la figura de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador ya que fue lugar de refugio, residencia y enterramiento para él y muchos miembros de su familia.
El Cid murió y fue enterrado en el año 1099 en Valencia que él mismo conquistó. Su mujer Jimena, al ver que su posición era indefendible ante la presión almorávide mandó abandonar la ciudad llevándose el cuerpo de su marido hasta Cardeña, donde fue enterrado y allí estuvo hasta poco después de la Guerra de Independencia en que se profanó su mortaja, por lo que tuvieron que llevarlo a Burgos.
Actualmente los restos de El Cid descansan junto a los de Jimena en el crucero de la catedral burgalesa
El edificio del monasterio es de piedra en cuyo centro destaca una fachada barroca labrada. El escudo de armas de Cardeña corona la obra, bajo él, destaca la figura de El Cid a semejanza de Santiago Matamoros.
Entramos a la iglesia por una puerta de arquivoltas apuntadas con un grupo escultórico gótico donde un obispo se arrodilla ante las figuras de San Pedro y San Pablo.
En los jardines frente a la fachada principal de la iglesia se han colocado unas placas de piedra con los textos del Cantar de Mio Cid que hacen referencia a la estancia del Cid y su esposa Doña Jimena en este monasterio
La iglesia cuenta con tres naves de dos tramos más capillas laterales, transepto y cabecera con un ábside profundo.
La cabecera es muy armoniosa gracias a los ventanales ojivales rasgados que cobijan dos vanos separados por un parteluz y un óculo tetralobulado.
Torre cidiana
Robusto campanario donde se alternan las diversas evoluciones del estilo románico. No tuve oportunidad de fotografiarla desde fuera y si desde dentro
La capilla del Cid, del siglo XVIII de estilo barroco. En el centro se encuentran los dos arcófagos labrados en piedra en dónde estuvieron sepultados El Cid y Doña Jimena. Esta sala está rematada por escudos de armas, pinturas modernas y los restos mortales de algunos familiares del caballero.
Retablo barroco hecho por uno de los monjes del monasterio
En las paredes laterales 26 escudos de armas guardan los restos de personajes ilustres y familiares del Cid entre los que se encuentran los de sus dos hijas.
La sacristía que hace de museo tiene un bello arco rampante que nos llamó la atención
Fuente en forma de concha de peregrino en la sacristía
El Claustro de los Mártires es lo más antiguo del monasterio. De hecho en la actualidad no se puede pasar a visitar el claustro, por lo que sólo lo podemos ver desde el interior de la sala capitular a través de cristales que lo protegen .Conserva partes románicas del siglo XII con capiteles originales labrados con motivos vegetales. Sus arcadas son de color rojo y blanco que recuerdan a la Mezquita de Córdoba.
Representación pictórica tomada de los Beatos
























































