
Yakutsk - la ciudad mas fría del mundo. A 5ºC negativos el frío puede ser refrescante. A 20ºC negativos la humedad de la naríz se congela y resulta difícil no toser. A 35ºC negativos la piel expuesta queda adormecida y su necrosis es un riesgo. Y a menos 45ºC hasta usar anteojos resulta complicado. El metal se pega al rostro y a las orejas arrancando pedazos de piel cuando uno decide sacárselos.
Yakutsk es una ciudad remota en Sibéria Oriental (población: 200 mil), famosa por aparecer en el clásico juego de tablero Risk (versión de la Guerra) y por tener fama de ser la ciudad mas fría de la Tierra. En Enero la media está en torno de los 40ºC negativos. La nieve que cubre la ciudad restringe la visibilidad a 10 m. Moradores, con pesadas casacas de piel, pasan por la plaza central, adornada por un árbol de Navidad congelado y una estatua de Lenin.

Yakutsk es la capital de Yakutia, región que abarca mas de 2.6 millones de kilómetros cuadrados y donde viven menos de 1 millón de personas. La ciudad está a seis husos horarios de Moscú, pero un viaje lleva seis horas en un precario avión Tupolev. Un pasaje cuesta por lo menos RS 1,8 mil, ida y vuelta, una cantidad enorme en un país en que el salario medio es de RS 930 por mes.
No hay trenes a Yakutsk. Las otras opciones son, un viaje de 1,6 mil kilómetros de barco subiendo por el rio Lena, en los pocos meses del año en que no está congelado, o si no por la “autopista de los Osos", una carretera de 2 mil kilómetros construída por prisioneros del Gulag (o sistema penal soviético).
En Yakutsk la mayoría de los autos son importados de Japón, de segunda mano, que aparentemente, resisten mejor al frío que los vehículos rusos tradicionales. Aún asi, los moradores acostumbran dejar el motor funcionando, si van a parar apenas lo hacen por media hora.
Y algunos lo dejan andando el día entero, aún durante el horario de trabajo, para
garantizar una temperatura mínimamente tolerable en la vuelta a casa. La humareda de los escapes contribuye a la niebla que acecha sobre la ciudad.
La región fue inicialmente conquistada por los rusos en la década de 1630. En el siglo XIX era usada como prisión abierta para disidentes políticos. Anton Chekhov, en su Jornada de 1890 por la Sibéria, pintó un cuadro sombrío de la vida de los prisioneros. "Ellos perderán todo el calor que ya tuvieron", escribió. “Las únicas cosas que les quedan en la vida son vodka, vagabundas, mas vagabundas, mas vodkas... No son mas seres humanos, son bestias.” Lenin y Stalin fueron dos de los presos políticos exiliados en Yakutsk.










La región es rica en oro y diamantes, razón por la cual los soviéticos decidieron transformar Yakutsk en un importante centro regional, primero con el sistema de trabajo forzado del Gulag, después colonizando la región con millares de voluntarios en busca de aventura, mejores salarios y la chance de construir el socialismo en el hielo. Una mega-empresa Alrosa, responsable del 20% de la oferta mundial de diamantes brutos, tiene su sede en la región. Con el tiempo Yakutsk se convirtió en una ciudad de verdad, con hoteles, cines, una ópera, universidades, entrega de pizza y hasta un zoológico.
Los operarios continuan trabajando en la construcción civil, hasta los 50ºC negativos.
Abajo de esa temperatura, el metal se torna quebradizo.Las aulas o clases no son suspendidas cuando el termômetro cae abajo de los 55ºC. Solo el Jardín de Infantes cierra con 50ºC negativos.
(Shaun Walker escribió este reportaje para el diario británico THE INDEPENDENT)
Es increíble que se pueda vivir aquí. Y seguro que son tan felices como cualquiera. Si me pierdo no me busquéis aquí en Yakutsk antes muerta que congelada.











































































































